|
La mañana del viernes, bien tempranito, cuando apareció LA PALABRA publicando el documento que la directora asociada, Dra Chaile, cobraba en Lobos pero no trabajaba aquí, se produjo un gran revuelo en el nosocomio y en el municipio, que rápidamente puso en conocimiento de lo sucedido al ministerio. A la tarde, cerca de las 18 hs., un horario poco habitual para esa repartición pública y para el último día de la semana, el ministerio se comunicó con nuestra redacción para informar que enviarían un comunicado donde se comunicaba que la Dra. Chaile, ese mismo día, había renunciado a su puesto de Directora Asociada. Atrás habían quedado las declaraciones de las autoridades locales que decían permanentemente que la doctora ya no tenía nada que ver con Lobos. La noticia publicada hizo que desde el municipio saliera una orden terminante: “que rueden las cabezas que tengan que rodar”, por haber dado ese documento a nuestro medio. El lunes el Director Romani, en conferencia de prensa, confirmaba las novedades y explicaba que es resorte del ministerio reubicar a su personal donde lo crea más conveniente. Esta situación tan serenamente descripta, choca contra los intereses de un hospital, que lejos de estar en condiciones de ceder algún profesional a otra institución, tiene necesidades básicas insatisfechas. Para colmo cuando fue designada Chaile, enseguida comenzó a circular la versión que venía “manijeada de arriba” y que era un hecho positivo, porque se iba a dedicar a hacer gestiones en La Plata para todo lo que necesita el hospital. Pero el tiempo comprobó que no sólo consiguió muy poco, sino que estaba ocupando un lugar que entorpecía la designación de alguien que ayude a la ardua tarea diaria. Por ejemplo la del Dr. Delbene que comenzó a trabajar con decisión para ocupar ese puesto y se topó con esta realidad inentendible. Los lobenses, en rigor, debemos pensar en nuestro hospital y sobre todo teniendo en cuenta que todas las gestiones las realiza el Dr. Romani y con suerte dispar. Es más, se realizaron muchos anuncios, pero muy pocas concreciones. Por eso ahora, que queda el camino libre para completar el staff de la plana mayor, las cosas parecen tomar otra perspectiva. En caso contrario significaría que esta institución, que por momentos se encuentra desbordada, sufre un castigo incomprensible. Lo publicado en nuestro número anterior fue una noticia muy positiva para Lobos, porque a pesar y muy lejos de la ira que desató en el gobierno, provocó lo que el hospital necesitaba, que se libere un puesto clave que estaba siendo desperdiciado por esos hechos incomprensibles de la política.
|